Lectura 3. Narrativa infantil
Adivina cuanto te quiero
En
el cuento se narra como una liebre pequeña de color avellana decide jugar con
la liebre grande también color avellana a ver quién quiere más a quién. Inician
una competición intentando medir el amor usando el cuerpo, hasta que la liebre
pequeña se queda dormida pensando que ha ganado ella.
Los personajes únicos y principales de la historia son una liebre de tamaño pequeño con la que se sentirán identificados los niños y una liebre de tamaño grande que imaginarán que son su padre o su madre (alguien de apego para ellos). Además, las liebres que aparecen en las ilustraciones (Anita Jeram) son liebres de verdad, sin adornos y muestra que viven en el campo, sin embargo, no es un aspecto que impida que los niños pequeños se identifiquen con el personaje de la historia.
La liebre de menor tamaño expresa el cariño con su
cuerpo y después con la distancia, ya que es la unidad de medida que utilizan
los niños cuando son pequeños.
Además,
el cuento juega con la adivinanza “adivina cuanto te quiero” y a partir
de ahí empieza el juego. También se trabajan las comparaciones, el pensamiento
abstracto ¿Cómo se puede medir el amor?
El
cuento dispone de una estructura lineal, planteamiento, nudo, desenlace.
El espacio en el que se desarrollar la historia es el campo, un lugar que el
lector reconoce fácilmente y dónde ubica a las liebres que allí viven. En
cuanto a la unidad temporal no se menciona ningún tiempo (presente, pasado,
futuro)
Podemos
pensar que el desenlace es abierto o que la liebre pequeña se queda dormida
pensando que “ha ganado”, sin embardo la liebre grande le susurra la última
frase “Yo te quiero de aquí a la luna… y vuelta.”
En
cuanto al narrador, aparece un narrador en tercera persona (narrador omnisciente),
aunque se combina con el diálogo entre las dos liebres.
Me parece un cuento con una lectura bastante sencilla por el vocabulario que se emplea para la edad de educación infantil, que a través de frases cortas se enseña a trasmitir a la otra persona el cariño que se siente, es una forma muy sencilla de explicar a los niños que el amor que sienten sus padres o cualquier persona de apego para ellos (hermanos, abuelos…) por ellos es infinito y es difícil cuantificarlo. Cómo futura maestra de educación infantil utilizaría este cuento en clase porque me parece muy emotivo y muy importante enseñarle el afecto que tienen los adultos hacia ellos, porque es tan importante querer como sentirse querido.





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